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Calzoncillos
Son unos animalitos que viven en los pantalones de los hombres que sirven para: evitar que la cremallera nos pille la polla, sostener el nabo y bueno y por si un un cura con ganas de sexo te roba los pantalones. Muchos dicen que es la versión de las bragas en sexo opuesto, pero en realidad son cosas muy diferentes, de hecho ellos se ofenden si se lo dices.
¿Dónde me puedo comprar unos calzoncillos?
Si no los heredaste de tu hermano mayor como ha hecho todo el mundo de pequeño, puedes encontrar calzoncillos en los mercadillos (pronto descrubirás lo que pinchan y lo rápido que se rajan) en tiendas de marca (así descubrirás cómo te puedes quedar sin dinero para pagar la condenada hipoteca ) mangárselos a alguien o incluso te los puedes coser tú mismo (yo cuando lo intenté no sabía por donde meter las piernas)
El mito de los calzoncillos
Todo hombre tiene sus calzoncillos de la suerte. Bien porque tiene una figurita graciosa (mickey, corazones, etc.), por lo cómodos que son, porque son los únicos en condiciones (los demás son del mercadillo) o porque logró tener sexo con ellos (ya sabeis a lo que me refiero, y no precisamente a follarse los calzoncillos que, por cierto... ¿Cómo se hace eso? Los calzoncillos dejan de ser de la suerte si se rajan o alguien los usa por ti en cuyo caso se buscarán los siguientes calzoncillos de la suerte.
Los calzoncillos de Superman
Como sabemos, superman llevaba los calzoncillos encima de los pantalones. Los llevaba para marcar paquete. Podemos aprender de él y llevar los calzoncillos encima de los vaqueros.
Sexo
Para tener sexo es preciso haberse cambiado de calzoncillos. Es uno de las tres cosas: calzoncillos limpios, litros de colonia y condones de colores.
Higiene
Es importante no usar los canzoncillos como papel higiénico, ya que esto entorpecería aún más la búsqueda de sexo. También se debe tener en cuenta que si se dispara un pedo a propulsión con metralla deberemos usar la lavadora, en lugar de ponerlos al revés para que no se note tanto.